Fiesta china, esperanza de luz ante la violencia en Zacatecas


ZACATECAS. Despertar un león no es sencillo. Lograrlo implica quemar algunas varitas de incienso, la presencia de un maestro en artes marciales, pintura y un listón rojo. El procedimiento debe ir acompañado del ritmo de tambores tradicionales orientales, címbalos de cobre y la percusión de un gong.

Este proceso iniciático, celebrado hace unos días en el Barrio Chino de la Ciudad de México (CDMX), trajo a la vida a un león morado que la noche de este sábado bailó en la Plazuela Goitia, del Centro Histórico de Zacatecas, como parte de los festejos de celebración del Año Nuevo Chino.

La familia Chiu, descendiente del asiático Houng Sen Na Chiu Chan, así como otras familias de origen y de ascendencia china que radican en Zacatecas, realizaron por decimotercer año consecutivo este evento en el estado, al representar una de las festividades más importantes de la cultura china.

De acuerdo con el calendario chino, que se rige en función de las fases de la Luna, la fecha de celebración del año nuevo 4716 cayó el 16 de febrero de 2018 en el calendario gregoriano. Ese día, el país asiático dio la bienvenida al Año del Perro y despidió el Año del Gallo, según el horóscopo chino.

 

Está en chino sacarse la lotería

La estabilidad social sobajada por constantes amenazas de guerra y la falta de oportunidades para desarrollar una vida con calidad humana que caracterizaron a la República China a principios del siglo 20, motivaron en 1908 a Houng Sen Na Chiu Chan, un pescador de Guangzhou, ciudad ubicada al sur del país asiático, a salir de su país en búsqueda de nuevos aires.

Arribó en una embarcación comercial a Estados Unidos. Al poco tiempo, en compañía de cuatro connacionales, llegó a Zacatecas seducido por la idea de ofertar su fuerza de trabajo y como prestador de servicios a un pueblo que era prominentemente minero, según relatan sus hijos.

Un golpe de suerte cambió la vida de Houng Sen Na. Aficionado a la Lotería Nacional, acostumbraba a comprar dos series y media con la ilusión de salir premiado. El día soñado llegó en la década de los años 20 del siglo pasado, fecha en que la vida le dio oficialmente la bienvenida a Zacatecas y dejó atrás la incertidumbre que provoca andar fuera del terruño natal.

Si salir premiado una vez en la Lotería Nacional es un caso fortuito, sacarse dos veces el premio mayor es algo insólito… Años más tarde de ser un afortunado ganador, Houng Sen Na, también llamado Manuel, a raíz de que la política migratoria mexicana le obligó escoger un nombre nacional, volvió a repetir su hazaña.

Utilizó el dinero ganado para comprar bienes inmuebles y, simultáneamente, hacerse empresario. Emprendió una panadería y la instaló en el centro de la ciudad de Fresnillo y una más en la calle Allende, del Centro Histórico de Zacatecas, hoy sede de una tienda departamental; un pequeño hotel frente a la Plaza Zamora y unos baños de vapor en la calle García de la Cadena.

En El Grullo, municipio de Jalisco, conoció a Juana Núñez, con quien procreó a Ofelia, María Elena, Juan Manuel, José Francisco, Estela, Susana, Leticia, Luis, Antonio y Zoila. Ellos, así como la frugal descendencia de los connacionales  de Houng Sen Na, representan la primera colonia de chinos en Zacatecas.

Con el respaldo de su esposa, Houng Sen Na dio estudio a sus hijos, les enseñó a trabajar en sus negocios y, además, les formó en la cultura tradicional china, en la que les instruyó en la elaboración y consumo de alimentos, medicina, vestimenta, fechas memorables, deportes, artes y explicación del mundo desde una perspectiva tradicional asiática.

La comunidad china en Zacatecas

Una máxima del filósofo chino Confucio expone que “No todos los hombres pueden ser grandes, pero pueden ser buenos”. Ése parece ser el pensar de Houng Sen Na, quien construyó cimientos familiares para que sus descendientes honraran sus raíces y edificaran sus vidas a partir de una filosofía oriental.

Hoy, la familia Chiu representa 65 por ciento de la comunidad china asentada en Zacatecas: alrededor de 135 miembros, que representan la ramificación de cuatro generaciones en el árbol genealógico.

Sin embargo, en el estado existen alrededor de 65 personas más de nacionalidad y descendientes  chinos, cuyas familias son Liong, Wong, Chew, Litoi, Ham, Lee, Yee y Chong.

Todos ellos, la comunidad china en Zacatecas, desarrollan su vida de acuerdo con los usos y costumbres sociales del estado, pero fomentan, practican y transmiten entre sí los usos y costumbres de la cultura del país asiático, tales como medicina, gastronomía, vestimenta, fechas y celebraciones memorables.

Por ejemplo, a los integrantes más pequeños de esta comunidad social se les inscribe en escuelas de karate, kung fu o tai chi chuan, a fin de que tengan una formación dentro de las artes marciales de la cultura oriental.

A raíz del legado que le dejó su padre, Lety Chiu y sus hermanas han creado una pomada y una loción medicinal con base en la raíz de la planta Chuchupate, que sirve para calmar todo tipo de dolencias en el cuerpo, además de que tiene propiedades antivirales y antibacterianas.

“Cuando éramos niños, a nosotros nunca nos llevaron con un doctor, mi papá y mi mamá nos curaba… me acuerdo que cuando me caía o me pegaba, me ponían crema de Chuchupate y se me quitaba el dolor”, refiere Lety Chiu, una profesora jubilada que tiene patentado el medicamento que elabora.

José Francisco Chiu rebasa los 60 años. Para él, la mayor satisfacción que le da su ascendencia es la filosofía de vida en la que está inmerso: “somos muy amigables, desprendidos y trabajadores”.

El Año del Perro

Las campanadas de la Catedral Basílica de Zacatecas que sonaron a las siete de la noche de este sábado estuvieron acompañadas por el ritmo que impusieron leones y dragones chinos, mismos que recorrieron en distintas trayectorias el piso de loseta de cantera de la Plazuela Goitia.

En la tarde-noche, la comunidad china en Zacatecas ofreció una muestra gastronómica y artesanal de su cultura, pirotecnia, pasarela de trajes orientales, manejo de armas y exhibición de artes marciales de las disciplinas kung fu, tai chi chuan y chi kung.

Este año no participan personas de otras entidades del país en el programa de celebración del Año Nuevo Chino. Son de Zacatecas quienes realizan los números que se incluyen en el programa de actividades. “Eso es muestra de que hemos crecido como comunidad”, expone uno de los hermanos Chiu.

El Año del Perro vaticina una posibilidad real de un mayor bienestar social, trae consigo tranquilidad y alegría… Para los tiempos que vive Zacatecas, la celebración de esta festividad marcada en el calendario chino representa una luz de esperanza para superar los problemas sociales que se enfrentan.

José Córdova / Tropicozacatecas.com

Fotos cortesía: Elvin Iván Castroverde George y José Córdova

 

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