Axis Mundi — Regreso a clases: Crónica de un desastre anunciado


De manera inconcebible, que raya en la insensatez, el gobierno federal y varios estatales han decretado que las escuelas se reabran, «llueve, truene o relampaguee»[i] justo cuando los casos de COVID–19 están alcanzando niveles no vistos en la actual pandemia, impulsados en gran parte por la variante delta, tanto en Zacatecas como en el resto del país.[ii] Y la verdad es que, después de analizar las disposiciones de las autoridades educativas de todos los niveles,[iii] es obvio que reina la confusión y no se tiene la más remota idea de cómo ofrecer a los alumnos un entorno de aprendizaje seguro.[iv]

A este respecto, Brandon Guthrie, epidemiólogo de enfermedades infecciosas en la Universidad de Washington, quien pasó el último año y medio trabajando con un grupo de epidemiólogos y profesionales de la salud para recopilar, revisar y evaluar las pruebas científicas sobre el COVID–19, ha llegado a la conclusión de que las vacunas y el uso del cubrebocas son la mejor forma de prevenir los brotes del coronavirus en las escuelas,[v] algo que, en vista del evidente rechazo del gobierno federal hacia la vacunación de niños y adolescentes, presagia que nos dirigimos a una nueva catástrofe de salud, lo cual no parece importarle a la administración del presidente López Obrador.[vi]

A pesar de la verborrea con la que funcionarios ineptos tratan de ocultar el sol con un dedo, la experiencia en varios países ha demostrado que la vacuna contra el COVID–19 es la herramienta más importante para prevenir los contagios en las escuelas, así como en cualquier otro lugar.[vii] Es cierto que algunas variantes, como la delta, pueden ser más propensas a causar infecciones de gran alcance, pero las vacunas han mostrado protección contra la enfermedad sintomática causada por dicha cepa.

Lo que deberían entender nuestras autoridades es que cuantas más personas estén vacunadas en una escuela, menor será el riesgo de que se produzca un brote en el plantel —como ya ha ocurrido, aún con la presencia de pocos alumnos y miembros del personal— y menor será la probabilidad de que alguien desarrolle una enfermedad grave si ocurren los contagios. En EUA, por ejemplo, las vacunas contra el COVID–19 se hallan disponibles para cualquier persona de 12 años o más, y es posible que al menos uno de los antígenos se autorice para los niños más pequeños en edad escolar en los últimos meses de 2021, o a principios de 2022.[viii]

Además, como mencionamos con anterioridad, los cubrebocas también son importantes, aunque el propio presidente y muchos de sus aliados se resistan a usarlos, enviando un mensaje erróneo a la sociedad.[ix] Pero es un hecho que los cubrebocas bien empleados reducen el riesgo de que una persona infectada propague el virus y proporcionan cierta protección al portador contra el contagio.

Ahora bien, de acuerdo con Brandon Guthrie, otras medidas de prevención han tenido una eficacia limitada en algunos entornos, como las barreras de acrílico, comunes en las empresas y otros lugares, que pueden ser costosas y hacen poco para prevenir los contagios por vía aérea en los entornos escolares. De hecho, en ciertas situaciones, las barreras acrílicas, como los protectores de butacas y mesabancos, pueden aumentar el riesgo de transmisión al reducir la circulación del aire.[x]

Por su parte, los controles diarios de la temperatura y la revisión de síntomas puede que no sean una forma eficaz de prevenir el COVID–19 en entornos públicos, ya que pasan por alto los casos asintomáticos, que son especialmente comunes entre los niños y adolescentes.[xi] A este respecto, sería recomendable aplicar algunas pruebas asintomáticas en las escuelas, como uno de los posibles componentes de una estrategia de prevención por niveles, algo totalmente inviable en un entorno como el nuestro, donde desde el gobierno federal siempre se ha rechazado toda estrategia que incluya más tests de COVID–19.[xii]

Como podemos ver, un regreso seguro a clases precisa un análisis multifactorial que, como apunta la evidencia, no ha sido realizado, aunque debemos apuntar que el gobierno del estado de Zacatecas ha señalado un punto que debe tomarse en cuenta: el de que se abran los planteles en los municipios con bajos niveles de contagios,[xiii] ya que el factor más fuerte de riesgo para los alumnos, los profesores y las familias puede que no sea la escuela, sino el nivel de transmisión del COVID–19 en la comunidad. Teniendo en cuenta lo que sabemos hasta ahora, la principal forma de proteger a los alumnos es detener la propagación del COVID–19 fuera de la escuela.

Finalmente, debemos contemplar cómo afectará el aumento de la variante delta al regreso a clases, en vista de que, como estamos contemplando en México, las personas infectadas con dicha variante tienden a propagar el virus más que las infectadas con otras cepas, y los contagios por esta variante causan grandes brotes cuando no se aplican otras medidas de prevención, por lo que confiar sólo en las vacunas para controlar el COVID–19 no parece ser una estrategia efectiva.

Como bien saben nuestros amables lectores, durante el actual aumento de la variante delta se están infectando más niños y adolescentes: en julio y agosto de 2021 se ha producido un fuerte incremento del número total de menores de edad identificados con infecciones y hospitalizados por COVID–19,[xiv] al tiempo que el número de casos en la población general también ha aumentado.

El COVID-19 nunca deja de dar nuevas sorpresas y aún se desconocen muchos factores que se pueden presentar en el anunciado y próximo ciclo escolar, pero lo que debería importarnos es que los alumnos pueden volver a la escuela con seguridad, no los caprichos y decisiones al vapor de unos cuantos políticos que ya han cobrado cientos de miles de vidas en nuestro país.[xv]

 

Notas de referencia:

[i] https://politica.expansion.mx/presidencia/2021/07/24/amlo-llueva-truene-o-relampaguee-habra-clases-presenciales-en-agosto

[ii] https://zacatecasonline.com.mx/noticias/local/79725-aumentan-casos-covid-343

[iii] https://www.youtube.com/watch?v=EexC7xYyjis

[iv] https://www.youtube.com/watch?v=CYfbWOSUpjs

[v] https://globalhealth.washington.edu/faculty/brandon-guthrie

[vi] https://www.eluniversal.com.mx/nacion/regreso-clases-lopez-gatell-rechaza-que-se-vaya-imponer-vacunacion-en-menores

[vii] https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/science/science-briefs/fully-vaccinated-people.html

[viii] https://www.theatlantic.com/health/archive/2021/08/covid-vaccination-timeline-children/619729/

[ix] https://www.letraslibres.com/mexico/politica/lo-que-amlo-comunica-al-no-usar-cubrebocas

[x] https://doi.org/10.1126/science.abh2939

[xi] https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/hcp/pediatric-hcp.html

[xii] https://cnnespanol.cnn.com/2020/05/18/en-mexico-no-habra-pruebas-masivas-de-coronavirus-y-esta-es-la-razon-de-las-autoridades/

[xiii] https://www.facebook.com/gobiernozac/videos

[xiv] https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2021/08/16/en-mexico-han-hospitalizado-a-8491-menores-a-causa-del-covid/

[xv] https://politica.expansion.mx/mexico/2021/05/08/estudio-calcula-mas-de-600-000-muertes-por-covid-en-mexico

 

Carlos Hinojosa*

*Escritor y docente zacatecano

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