Plantas potabilizadoras alimentan la esperanza de vida en el semidesierto zacatecano


MAZAPIL, ZACATECAS. En medio de las tierras áridas de Zacatecas, donde abundan la lechuguilla, la candelilla y la gobernadora, han florecido cinco nuevas plantas de especie única, nunca antes vistas en la zona del semidesierto.

Su fruto es el mismo que ha trazado la esperanza de vida de los pueblos del mundo: el agua potable.

Desde hace años, cinco plantas potabilizadoras han dado seguridad alimentaria a los pobladores de Mazapil, el municipio con el territorio más grande de Zacatecas y en el que el agua ha marcado la ruta de la dispersión poblacional de sus 153 comunidades y zonas habitacionales.

Estas acciones son una realidad, producto del trabajo colaborativo que ha realizado la empresa Newmont, misma que opera la minera Peñasquito en Mazapil, Zacatecas, justo en la zona del semidesierto.

AGUA POTABLE PARA 1 MIL 700 HABITANTES

Aunado a la logística de extracción del mineral, Peñasquito impulsa un programa único en el semidesierto. Se llama Plan Integral de Agua y tiene un solo objetivo: abastecer de agua potable a los pobladores.

En cada una de las comunidades Cedros, Los Charcos, Mesas del Portezuelo, El Peñasco y Palmas Grandes, todas ubicadas en Mazapil, se ha construido la infraestructura para la instalación de una planta potabilizadora.

A través de agua de pozos y abastecimiento de pipas, el agua recibe un tratamiento de conversión que garantiza su uso para consumo humano a los 1 mil 700 habitantes de estas localidades.

El agua de la planta potabilizadora se distribuye por la red local a las 538 viviendas que existen en estas comunidades, pese a que sólo son habitadas 387, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La posibilidad de tener agua segura en el semidesierto de Zacatecas también ha tenido un impacto positivo entre quienes tienen pequeños hatos ganaderos, pues les permite adquirir un ingreso económico adicional a través de la venta y comercialización de animales.

Desde la instalación de las plantas, los pobladores de estas localidades gozan de un servicio de agua potable de calidad y con niveles de distribución de eficiencia, pues las plantas tienen el servicio adicional de pipas, para dar respuesta inmediata a cualquier eventualidad.

El Plan Integral de Agua que impulsa Minera Peñasquito está en crecimiento, de tal forma que contempla acrecentar el espacio de almacenamiento de la planta de Cedros, en cuya comunidad viven 1 mil 147 personas, según el Censo 2021 del INEGI.

EL SUMINISTRO DE AGUA, UN MODO DE VIDA

Jesús Díaz Herrera es un microempresario del semidesierto de Zacatecas que encontró un modo de vida en el acarreo y distribución del agua potable en Mazapil.

Su actividad en este giro económico empezó hace 12 años, cuando él tenía sólo una pipa de 10 mil litros. Luego de firmar un convenio de trabajo con Minera Peñasquito, asumió la responsabilidad de abastecer las plantas y el agua en domicilios.

Este hombre, ejidatario de Cedros, también lleva agua a los cinco abrevaderos de agua, mismos que garantizan el vital líquido a las vacas, caballos y borregas que hay en esta zona de Zacatecas.

Producto de un trabajo constante, Jesús hoy tiene una flotilla de seis pipas de distinta capacidad, mismas que incluso suministran el agua en el campamento de trabajadores de la mina.

Como un empresario del semidesierto, también ha generado empleos directos. Uno de sus trabajadores es Óscar Hernández Arvizu, de 32 años y quien estudió hasta el nivel secundaria.

De acuerdo con las necesidades del servicio, tiene un rol laboral de 14 días de trabajo por siete días de descanso, aunque está dispuesto a laborar cuando se le requiere porque tiene en firme algo: “no debe faltar el agua en las comunidades”.

Redacción / Tropicozacatecas.com

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